Cocina y ciencia: cómo hacer mantequilla casera

Con este experimento en la cocina vamos a descubrir la ciencia que hay detrás de la elaboración de la mantequilla. Hacer mantequilla casera es sorprendentemente fácil, lleva unos minutos, no requiere ningún equipamiento especial y es divertidísimo. Además, tiene un sabor estupendo, nada que ver con la que se compra en el supermercado.

Materiales:

  • Un tarro con un buen cierre. Lo ideal es que sea de plástico para que los niños puedan manipularlo sin peligro.
  • Nata líquida con alto contenido en grasa.
  • Sal, azúcar o hierbas aromáticas.(Opcional)

Procedimiento:

  • Pon la nata en un tarro, cierra y agita vigorosamente.
  • Abre de vez en cuando para observar los cambios que tienen lugar. Muy pronto notarás que la nata se hace más cremosa y esponjosa. Acabas de obtener nata montada.
  • Sigue agitando y al cabo de unos minutos verás que la nata se empieza a separar en una parte líquida, el suero de la mantequilla, y una sólida, la mantequilla.
  • Sabrás que el proceso ha terminado cuando los trozos sólidos se asemejen al queso fresco. Entonces, vierte el suero de la mantequilla en un vaso. No lo tires, se puede usar para hacer un bizcocho muy esponjoso.
  • Añade tu condimento favorito y remueve para mezclar. A nosotros nos encanta con un poco de sal.
  • Ya puedes untarla en una rebanada de pan y chuparte los dedos.
Echando la nata en el tarro

Usamos nata con un 33% de grasa. No llenes el tarro, deja espacio para poder agitar mejor.

Agitando los tarros

Menos mal que hay que gastar alguna caloría en el proceso. Son solo unos minutos, pero todo cuenta.

Nata montada y mantequilla

La nata se monta enseguida. Un poco más tarde se obtiene la mantequilla.

Escurriendo el suero de la mantequilla

Escurrimos el suero de la mantequilla y ¡ya está! Ahora puedes añadir sal, azúcar, chocolate, ajo…

Mantequilla ya hecha

Nosotros preferimos consumirla inmediatamente pero también puedes guardarla en la nevera. Se endurecerá pero estará igual de rica.

Si te has divertido aprendiendo ciencia a la vez que cocinas prueba estos experimentos:

Fabrica helado sin congelador.

Boquerones en vinagre.

¿Qué ocurre?

Tradicionalmente, la leche recién ordeñada se dejaba reposar al fresco durante varias horas para separar la nata de la leche. Se formaban dos capas, en la capa superior quedaba la nata, con un alto contenido en grasa y por ello menos densa, y en la inferior la leche baja en grasas.  Después se recogía la nata y se batía a mano en unos recipientes especiales hasta obtener mantequilla. En la actualidad, si queremos fabricar mantequilla casera tendremos que comprar la nata porque la leche que se comercializa está homogeneizada y pasteurizada, así que por mucho que repose, ésta no aflorará.

La leche está compuesta principalmente por agua, lípidos (grasa), proteínas, vitaminas y minerales. En la nata la proporción de lípidos es mucho mayor. Ambas son emulsiones de glóbulos de grasa en un líquido acuoso. Una emulsión es una mezcla homogénea de dos o más líquidos inmiscibles. Para que los líquidos inmiscibles no se separen y la emulsión permanezca estable es necesario que exista un emulgente. Cuando ponemos agua y aceite en un tarro y agitamos, al principio parece que hemos conseguido mezclarlos de forma homogénea, pero al cabo de unos instantes se separan. El motivo es que el agua es una sustancia polar y el aceite es no polar, así que para que se mezclen debemos añadir un agente emulgente, como un detergente. En la leche, la grasa aparece en forma de glóbulos rodeados por una membrana de fosfolípidos, que son unos lípidos muy especiales porque su molécula tiene una parte polar y una parte no polar. La parte polar se une al agua y la no polar a la grasa permitiendo que la emulsión permanezca estable.

Glóbulos de grasa

La membrana de fosfolípidos que envuelve los glóbulos actúa como emulgente. Si se rompe, obtenemos mantequilla.

Cuando la nata se agita lo suficiente, las membranas que envuelven los glóbulos de grasa se rompen y dejan de cumplir su función como emulgente. Sin la acción de los fosfolípidos, la grasa sale de los glóbulos y se amontona alejándose de la parte acuosa. Por un lado queda la mantequilla y por el otro su suero.

Los padres tienen la responsabilidad de elegir las actividades que según su criterio son seguras para sus hijos.

Todas las actividades propuestas en Educaconbigbang deben estar siempre supervisadas por un adulto.



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