Ciencia en la cocina: hacemos mermelada

La elaboración casera de mermelada es una actividad tradicional muy gratificante y estupenda para disfrutar en familia. Los niños pueden colaborar eligiendo la fruta, lavándola, añadiendo azúcar, etc. Lo importante es que disfruten con el proceso de preparación y que aprendan a valorar los beneficios de una alimentación saludable.

Mientras nos divertimos en la cocina vamos a descubrir la ciencia que hay detrás de la fabricación y la conservación de la mermelada.

Ciruelas

Con estas ciruelas recién cogidas saldrá deliciosa.

Materiales: (Siempre es preferible hacer poca cantidad)

  • Fruta fresca. Para mejores resultados, usa ¾ de fruta en su punto de maduración y ¼ de fruta algo verde.
  • Bastante azúcar. Por cada parte de fruta hay que usar, aproximadamente, 2 de azúcar. Con el azúcar es mejor que sobre a que falte, lo peor que puede ocurrir si te pasas un poco es que la mermelada esté muy dulce o que quede más consistente.
  • Zumo de medio limón.
  • Olla, cazuela y demás utensilios de cocina.
  • Tarros de vidrio para almacenar y conservar la mermelada.
  • Agua.
  • Un adulto que realice la mayor parte del proceso.

Procedimiento:

  • Lava, pela, trocea y deshuesa la fruta.
  • Mezcla la fruta con el azúcar y el zumo de limón. y deja que macedere mientras preparas los tarros. A los niños les encantará remover.

Mezcla de fruta y azúcar

  • Pon tarros y tapas en una olla. Cubre con agua y haz que hiervan durante al menos 15 minutos.
Tarros en agua

Es preferible hervir tarros de varios tamaños y usar el que mejor se adapte a la cantidad de mermelada que finalmente se obtenga.

  • Echa la mezcla en un cazo y calienta removiendo constantemente.
  • En cuanto empiece a hervir cuenta 5 minutos. Ya debería estar lista. Para estar seguro pon una cucharadita en el congelador para que se enfríe rápidamente. Si después de enfriarse está demasiado líquida, entonces necesita más tiempo.

cocina y ciencia hacemos mermelada 4

  • Saca los tarros esterilizados de la olla y llénalos casi hasta el borde (deja unos milímetros) con la mermelda caliente. Limpia el borde del tarro de salpicaduras y enrosca la tapa.  Al cabo de un rato, mientras la mermelada se enfría, oirás un sonido “pop”. Significa que están herméticamente cerrados. (CON ESTE MÉTODO NO SE GARANTIZA LA DESTRUCCIÓN DE LAS BACTERIAS MÁS RESISTENTES AL CALOR, POR ELLO LA MERMELADA SE DEBE ALMACENAR EN EL FRIGORÍFICO Y CONSUMIR LO ANTES POSIBLE. SOLO UN EXPERTO CON EL EQUIPAMIENTO ADECUADO PUEDE HACER CONSERVAS DE LARGA DURACIÓN )
Tarro lleno de mermelada

Cuando oigas el “pop”, el botón de sellado de la tapa quedará fijo.

Tostadas con mermelada

¡Un desayuno riquísimo!

¿Qué ocurre?

Mediante la elaboración de la mermelada se consigue conservar la fruta de temporada para poder disfrutar de ella durante todo el año. Vamos a ver cómo funciona:

La pectina. Es un tipo de glúcido que se encuentra en la fruta formando la estructura de las paredes celulares. En presencia de azúcar y en un medio ácido se comporta como un agente gelificante que atrapa los trocitos de fruta y los jugos, dando a la mermelada una textura característica.

El limón. Aunque las frutas ya tienen ácido, el limón proporciona un aporte extra, que favorece la acción de la pectina.

La fruta. Todas las frutas contienen pectina en mayor o menor medida. Con las más pobres es más difícil que la mermelada gelifique, por lo que conviene añadir alguna fruta rica en pectina como la manzana. También hay que tener en cuenta que las frutas demasiado maduras contienen menos pectina que las que están a punto de madurar. Así, para favorecer la gelificación, sin comprometer el sabor, lo mejor es combinar ambas.

El azúcar. Es un ingrediente fundamental, aporta dulzura, brillo y es necesaria para que la pectina actúe. Además,el azúcar es un conservante excepcional porque, al igual que sal, extrae el agua de la fruta, lo que dificulta la proliferación de microorganismos (carecen del agua necesaria para la vida). Desde luego, la mermelada baja en azúcar, sencillamente, no es mermelada.

La cocción. Con el calor el azúcar penetra mejor en la fruta facilitando el trabajo de la pectina. Por otro lado, la cocción destruye microorganismos patógenos , encimasy hace que se evapore el agua de la fruta. Ni que decir tiene que la esterilización de los tarros se hace por el mismo motivo.

Envasado. El envasado de la mermelada se realiza en tarros esterilizados y calientes nada más terminar el proceso de cocción. Los tarros deben llenarse casi hasta el borde para dejar poco sitio al aire. Antes de colocar la tapa, el aire de los tarros está muy caliente, la velocidad de sus moléculas es muy elevada y el aire escapa libremente. Cuando se enrosca la tapa, el aire del interior se  enfría, la velocidad de sus moléculas disminuye y ejercen menos presión. Ahora la presión que ejerce sobre la tapa la presión atmosférica es mayor que la que ejerce el aire del interior. El resultado es que la presión atmosférica acaba comprimiendo la tapa y oímos el “pof”. Algo similar ocurría cuando hicimos el experimento del huevo en la botella y el experimento de la moneda saltarina.

Los tarros quedan sellados y el aire no puede entrar, pero esto no evita el crecimiento de bacterias. Este método solo puede usarse para pequeños lotes que se conserven en la nevera y se consuman en un periodo corto de tiempo.

Los padres tienen la responsabilidad de elegir las actividades que según su criterio son seguras para sus hijos. Todas las actividades propuestas en Educaconbigbang deben estar siempre supervisadas por un adulto.



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