Experimento de textura del suelo en un tarro

El suelo es una mezcla de minerales, materia orgánica, microorganismos, agua y aire. Los minerales del suelo se pueden clasificar según su tamaño en: roca, piedra, grava, arena, limo y arcilla.  Con este experimento vamos a separar en capas las partículas de suelo más pequeñas: arena, limo y arcilla. La proporción relativa de estos tres tipos de partículas se llama textura del suelo.

Sacando una muestra de suelo

¡Ya tenemos un pedacito de suelo!

Materiales:

  • Algo para excavar. Nosotros usamos un tenedor.
  • Un puñado de tierra.
  • Un tarro alto y transparente con tapa.
  • Agua.

Procedimiento:

  • Excava un poco en el suelo para sacar una pequeña muestra. Con un puñadito es suficiente.
  • Retira la capa vegetal y pon la tierra en un tarro.
  • Añade agua hasta unos 4 cm del borde.
  • Tápalo y agita hasta que te canses. Si el tarro es de cristal ten especial cuidado de no introducir con la tierra alguna piedra que pueda romperlo.
  • Déjalo en posición vertical y observa cómo las partículas más grandes se depositan en el fondo rápidamente.
  • Espera un día y podrás observar varias capas de partículas de suelo. La arena abajo, el limo a continuación y por último la arcilla.

 

Echando agua en el tarro

Ponemos el agua, cerramos y ¡a hacer un poco de ejercicio!

La arena se ha depositado en el fondo

Después de agitar durante unos minutos, la arena cae al fondo enseguida.

Se aprencin distintos estratos de material inorgánico

Las partículas de suelo se han ordenado por tamaños. ¡Y los restos orgánicos flotan!

¿Qué ocurre?

Al agitar el tarro, las distintas partículas que componen el suelo se mezclan con el agua. En cuanto el tarro está en reposo, éstas partículas en suspensión, comienzan a depositarse en el fondo, empezando por las más pesadas y acabando por las más ligeras. Al cabo del tiempo podemos ver las distintas capas y la materia orgánica flotando en el agua.

La textura del suelo, junto con el clima de un lugar, nos sirve para decidir qué tipo de cultivo es el más adecuado en esa zona. Un suelo arenoso es muy poroso y no retiene ni el agua, ni los nutrientes pero sin embargo airea muy bien las raíces. Cuando llueve no se forman charcos porque el agua se filtra. Un suelo arcilloso es muy compacto debido al pequeño tamaño de las partículas. Por eso retiene el agua y los nutrientes y no deja pasar el aire. Los charcos se forman rápidamente.  Los suelos limosos tienen características intermedias. La combinación adecuada de los tres nos dará el suelo ideal para cada planta y clima.

El suelo sustenta la vida en la Tierra. En él viven las plantas, por eso es tan importante conservarlo.

Los padres tienen la responsabilidad de elegir las actividades que según su criterio son seguras para sus hijos. Todas las actividades propuestas en Educaconbigbang deben estar siempre supervisadas por un adulto.



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6 Respuestas

  1. Una experiencia más para hacer pensar a los más pequeños y descubran cómo es el mundo natural que les rodea. Me gusta mucho. ¡Felicidades por tus aportaciones!

  2. Maria dice:

    Hola! Descubrí por casualidad tu web y simplemente me encanta. Es un sitio perfecto para acercar la ciencia a los mas pequeños. Sigue asi!! Gracias por compartir con nosotros tus conocimientos. Un beso!

  3. Idaira GArcía dice:

    Me encanta, esta tarde lo hacemos en el parque.

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