La posidonia oceánica

La posidonia oceánica es una planta marina que vive únicamente en el Mediterráneo, cerca de la costa. Si en la orilla del mar ves unas hojas marrones que parecen cintas, es señal de que en el interior se encuentra una pradera de posidonia. Mucha gente las considera como algo muy desagradable y molesto sobre todo a la hora de darse un baño. Los hay que las confunden con algas, otros creen que el agua está sucia, que el ayuntamiento no mantiene la playa limpia, etc. Nada más lejos de la realidad, una playa con posidonia denota precisamente lo contrario. La posidonia es una planta muy delicada que no tolera las aguas contaminadas, por lo que su presencia indica la buena calidad del agua.

Restos de posidonia en la orilla

Restos de posidonia = aguas cristalinas.

Además de las hojas muertas, también llegan a la playa estas bolas tan curiosas. Las crea el oleaje a partir de restos de la planta. Si las abres, verás que en su interior se encuentra un trozo de tallo rodeado de montones de fibras.

Bolas de fibras de posidonia

Los niños usan las bolas de fibras de posidonia para jugar. Se convierten en pelotas, galletas, monedas, material de construcción de castillos…

Las posidonia tiene muchas virtudes: para empezar, numerosos peces, moluscos, artrópodos, equinodermos y algas encuentran en las praderas de posidonia refugio y alimento. Además, las praderas constituyen una barrera natural que frena el oleaje. Las hojas muertas que se acumulan en la orilla protegen la playa de la erosión que causan los temporales, actuando como parapeto y atrapando la arena. Por otro lado, la posidonia hace la fotosíntesis, y como tal, desprende oxígeno y consume dióxido de carbono. Sin embargo, la posidonia está en peligro. Cada año se va reduciendo debido principalmente a la pesca de arrastre, la contaminación del agua y la introducción de especies invasoras.

Playa protegida por posidonia azotada por las olas.

Las hojas de posidonia constituyen una barrera frente al fuerte oleaje.

A pesar de sus beneficios, los ayuntamientos eliminan las hojas muertas de la playa, llevándose también con ellas toneladas de arena, sencillamente porque a los turistas no les gusta. Es cierto que en los últimos años se está tendiendo a utilizar alternativas menos agresivas. En algunas playas las máquinas limpiadoras no las recogen, sino que las van empujando y acumulando en algún punto para que se sequen. En otros lugares las recogen durante la temporada alta, las almacenan y vuelven a colocarlas en su sitio cuando acaba el verano.

Montaña de posidonia en la playa.

Secadero de posidonia en la playa.

Pero, ¿realmente es imprescindible todo este trasiego de posidonia para proteger la economía de la zona? Nosotros nunca hemos considerado los restos de posidonia como algo negativo. Es aquí dónde habría que hacer hincapié. Estoy segura de que con una buena campaña informativa, la mayoría de los turistas considerarían un privilegio encontrarla bajo sus pies.

En la página http://www.lifeposidoniandalucia.es encontrarás muchísima información sobre la posidonia y su conservación.



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